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lunes, 20 de mayo de 2013

Jabón de Huevo



A lo largo de estos años he elaborado varios jabones de huevo. Este le hice ya algún tiempo. Me gusta especialmente por su forma original, que salió un poco por casualidad y que dudo me vuelva a salir igual. 

Se trata de un refundido, lleva muchos tipos de aceites y mantecas, lo que hace que este jabón se beneficie de multitud de propiedades que le aporta cada uno de los múltiples aceites utilizados. Además de huevo, lleva leche de cabra y Aceites Esenciales de Limón, Canela, Mandarina y Benjuí. 

Es un jabón principalmente nutritivo, hidratante, antiestrías, antiarrugas, suavizante; ideal para piel seca y castigada.

lunes, 14 de enero de 2013

Jabón de Té Verde y Menta


Después de toda la Navidad sin publicar nada, comienzo el año con un clásico, el jabón de té verde. Y además es un refundido, que llevaba muchísimo tiempo sin hacer. Como siempre, resultado satisfactorio.

Ya sabréis que el Aceite Esencial de Árbol de Té es uno de mis favoritos, lo utilizo muchísimo, me encanta tanto por sus propiedades como por su olor: antiséptico, antiinflamatorio, antifúngico, cicatrizante. Ideal para piel mixta, grasa o acnéica.

En este caso va acompañado de Aceite Esencial de Menta, muy fresquito para esta época del año, y de Lavandín, otro de mis clásicos.

domingo, 5 de agosto de 2012

COMO HACER JABÓN LÍQUIDO CASERO (con restos de jabón sólido

Llevo mucho tiempo con ganas de hacer tutoriales de cómo hacer jabón casero, dada la demanda de los mismos. Y en mis proyectos está principalmente los “paso a paso” de como hacer jabón por el método de saponificación con el proceso en frío, con el proceso en caliente, cómo hacer jabón líquido con potasa, cómo hacer jabón de glicerina... Me comprometo a hacerlo pronto, pero pido un poco de paciencia porque para esto se necesita tiempo y actualmente no me sobra, la verdad.

De momento voy a poner una técnica sencilla de cómo hacer jabón líquido con restos de jabón que puede hacer cualquiera.
Mi obsesión por que mis jabones queden perfectos ha hecho que los recortes, limaduras, ralladuras… que voy haciendo a cada jabón para que su forma sea lo más uniforme posible, ha hecho que acumule una gran caja de cartón llena de recortes de diferentes jabones. 
Pero he descubierto una forma muy rentable y económica de aprovechar todos esos recortes, sin tener que tirarlos. He hecho un jabón líquido para la higiene corporal y la higiene de las manos. Lo he hecho con la Técnica del Refundido, con la única diferencia que la cantidad de agua para deshacer el jabón es bastante mayor. ¿Cuánta cantidad? Pues francamente no lo sé, lo hice totalmente a ojo. También valen los trozos de pastillas cuando se quedan ya chiquititas tras el uso, tan incómodas ya de utilizar, que se escapan continuamente de las manos.
Y ¿Cuáles son sus propiedades? Pues muchísimas, porque la mezcla de restos de jabón que utilizo es infinita. Es por eso que yo lo llamo Jabón Multipropiedades. Esta técnica también la utilizo para hacer jabón líquido a partir de un jabón sólido de estética desafortunada (como es el caso del jabón de zanahoria que aparece en las fotos).
Técnica (paso a paso):
1º Picar finamente todos los restos de jabón y rallar los trozos más grandes.



2º Deshacer al baño María junto con un poco de agua destilada.
3º Mover de vez en cuando mientras el jabón se va deshaciendo. 
4º Ir añadiendo más líquido según vaya precisando. A parte de agua destilada, se puede añadir agua de rosas, de hamamelis, de azahar, leche de cabra, de oveja, de vaca de soja, infusión de nuestras hierbas favoritas… que hará aumentar las propiedades del jabón resultante.

5º Una vez deshecho, batir con la batidora eléctrica a la mínima velocidad para que no haga espuma. De esta manera, el jabón quedará con una consistencia más uniforme.
6º Pasar por un chino o colador para desechar los restos que no se hayan disuelto bien o plantas, hierbas, semillas utilizadas para confeccionar los jabones de los que hemos obtenido los restos.

7º Envasar y utilizar.
Eso si, hacer pequeñas cantidades y utilizarlas pronto porque su tendencia es a volver a endurecer. Si os ocurriera eso, no tenéis más que volver a añadir más líquido al jabón.
Esta técnica es estupenda en los tiempos de crisis que estamos atravesando, porque aprovechamos hasta las más pequeñas virutas de jabón. Y por supuesto, continuamos cuidando nuestro medio ambiente, porque, como el resto de los jabones artesanales, todos los ingredientes son biodegradables por lo que no contaminamos nuestras aguas en cada ducha, como sí ocurre con los jabones comercializados.

jueves, 21 de junio de 2012

Jabón de Limón y Árbol de Té (Refundido)

Este es uno de mis tantos refundidos. La base está realizada con un jabón de Árbol de Té de estética algo desafortunada. Le añadí virutas de otro jabón de Limón, no más afortunado, y lo decoré con trocitos del mismo. El resultado estético ha sido excelente, y la mezcla de aromas obtenida, muy refrescante. Me encanta, como todos los refundidos. Lleva en su composición Té Verde, Jugo de Limón, Tintura de Benjuí y Aceites Esenciales de Árbol de Té y Limón. Propiedades: Antiséptico, antibacteriano, cicatrizante, antiinflamatorio, desodorante, fungicida, antiacné, balsámico, regenerador, astringente, calmante, depurativo, tonificante.

viernes, 9 de abril de 2010

Jabón de Huevo y Avena

Hacía mucho tiempo que no me dedicaba a hacer refundidos, y ya sabéis lo que me gustan, así que aquí está uno más.

Parece Turrón de Jijona, pero en realidad es una jabón tremendamente nutritivo de Huevo, Leche y Avena, con un sobreengrasado alto lo que le confiere un elevado acondicionamiento.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Aceite de Girasol, Aceite de Palma, Aceite de Coco, Aceite de Almendras Dulces, Aceite de Ricino, Manteca de Cacao, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Yema de Huevo, Leche de Cabra, Avena, Aceite Esencial de Limón, Canela, Mandarina y Benjuí.

Propiedades: Nutritivo, hidratante, antiestrías, antiarrugas, suave exfoliante, suavizante. Ideal piel seca y castigada.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Jabón Fresa y Nata

La verdad es que cada día me gustan más los refundidos. Me da la impresión de que puedo ser más creativa.

A este lo he llamado así por su aspecto, porque en realidad no es frutal sino floral.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Aceite de Coco, Aceite de Girasol, Aceite de Almendras Dulces, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Leche de Cabra, Agua de Rosas, Glicerina, Aceite Esencial de Rosa y Geranio.

Propiedades: Nutritivo, hidratante, limpiador, suavizante, purificador, tonificante.

lunes, 29 de junio de 2009

Jabón de Lavanda y Rosas

Otro refundido. No me gusta mucho el color, me pasé con el colorante rosa. Pero ya lo he probado en la ducha, y es tan suave y nutritivo, que lo de menos es el color.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Girasol, Coco, Palma, Ricino, Almendras Dulces, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Agua destilada, Aceite Esencial de Rosa y Lavanda.

domingo, 14 de junio de 2009

Jabón de Amapola y Lavanda


Este es otro de mis refundidos. En este me he esmerado especialmente y creo que el tiempo invertido ha merecido la pena. Estéticamente salta a la vista que el trabajo ha sido bien empleado; en cuanto a sus propiedades… sin palabras.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Girasol, Coco, Palma, Almendras Dulces, Ricino, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Leche de Cabra, Infusión de Amapola, Semillas de Amapola, Aceite Esencial de Árbol de Té y Lavanda.

martes, 2 de junio de 2009

Vainilla y Chocolate

Otro refundido.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Coco, Palma y Girasol, Manteca de Cacao y Cerdo Ibérico, Cera de Abejas, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Leche de Coco, Cacao en polvo, Esencia de Chocolate, Canela y Vainilla.

Propiedades: Energizante, estimulante, antidepresivo, Hidratante, nutritivo, reestructurante, antiséptico, suavizante, anticelulítico, antiestrías.

domingo, 3 de mayo de 2009

Jabón de Rosas

Este jabón es otro refundido. Su aroma es muy delicado y envolvente. Posee numerosas propiedades puesto que es muy rico en ingredientes. No soy muy amante del color rosa, pero en este caso, ha quedado de un tono suave y muy relajante tanto a la vista como al olfato. Resulta ideal para pieles maduras, o para evitar que maduren en exceso.
Ingredientes: Aceites de Oliva, Coco, Palma y Girasol, Manteca de Cacao, Cera de Abejas, Manteca de Karité, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Agua de Rosas, Leche de Cabra, Aceite Esencial de Rosa de The, y Rosa de Mayo.

Propiedades: Antidepresivo, Estimulante, Alivia el estrés. Antiséptico, Astringente, Cicatrizante, Purificador, Tonificante, Hidratante, Nutritivo.

lunes, 27 de abril de 2009

Técnica del Refundido (Jabón de Lavanda y Árbol de Té)

Este jabón es producto de un accidente, tal cual suena. Tengo tantos jabones esparcidos por toda la casa que mi marido, accidentalmente, pisó unos de Árbol de Té que tenía curando en el suelo del baño. El Aceite Esencial de Árbol de Té es uno de los más caros, que unido al resto de ingredientes, era una pena desperdiciar. Así que hice bolitas con los jabones accidentados y las introduje en un refundido de Lavanda.

Y a petición de algunas seguidoras del blog que también hacen jabones, voy a aprovechar para explicar cómo hago yo la Técnica del Refundido. La utilizo para aprovechar todos los jabones que hice al principio, que como no tenía mucha experiencia (mejor dicho, ninguna), algunos no quedaron con una forma muy vistosa como para regalarlos, pero si tenían unos maravillosos ingredientes.

Este es el proceso:

Peso el lote de jabón que quiero refundir (en este caso, de Lavanda), y lo rallo con un rallador lo más fino posible. El jabón utilizado tiene que haber superado ya el proceso de curación (4-6 semanas desde que se hizo, si fue con el Proceso en Frío)

Añado un 10-20 % del peso del jabón en líquido. Generalmente utilizo un ingrediente que potencie las propiedades del jabón base. En este caso como el jabón es de Lavanda, que es principalmente relajante, le he añadido una infusión de Azahar, Hierba Luisa y Melisa. También utilizo mucho la leche de cabra, soja o almendras; en otras ocasiones, Hidrotalos de flores o plantas como el de Rosas, Hamammelis, Azahar. O incluso se pueden utilizar varios.

Una vez impregnado con los líquidos elegidos, lo dejo reposar unas horas, incluso toda la noche, para que el jabón se humedezca, ablande y se funda mejor.

Pongo el jabón al Baño María, a fuego lento y lo tapo. De vez en cuando voy removiendo, hasta que la mezcla sea lo más homogénea posible, con todos los trocitos de jabón bien fundidos. Para llegar a este punto suele tadar unas 2 horas.

NOTA: Un punto importante a tener en cuenta en este paso es que el color del jabón inicial puede cambiar dependiendo del líquido añadido y por el calentamiento. Por ejemplo, la leche, al calentarse junto con el jabón, se tuesta y el jabón puede adoptar un color marronaceo; si ese es nuestro color buscado, perfecto, pero si ese no es nuestro objetivo, es mejor ablandar el jabón primeramente con mitad de agua y una vez fundido añadimos la otra mitad de los líquidos de leche, para que no permanezca tanto tiempo en el proceso de cocción.

Una vez que el jabón esté totalmente fundido, si no vemos la mezcla muy homogénea, podemos pasarle un poco la batidora a la mínima velocidad para que no haga espuma. Hay veces que el líquido inicial no es suficiente, el jabón está muy espeso y precisa algo más de líquido.

Es momento de retirarlo del fuego y añadirle otros ingredientes con los que queramos enriquecer el jabón (Aloe Vera, Cacao, Miel, Avena, Arcilla…).

Podemos aprovechar para añadir un sobreengrasado, si el jabón base no lo tenía, o si queremos aumentarlo. Generalmente, para sobreengrasar utilizo el aceite más caro o el que aporta más propiedades, para asegurarme que no se saponifica con la sosa y no se calienta, por lo que no pierde ninguna de sus propiedades. Lo suelo hacer en un porcentaje del 5-8 % del peso del jabón base. Son ideales en este momento, el de Germen de Trigo, Zanahoria, Caléndula, Neem, Aguacate, Árnica, Borago, Jojoba, Rosa Mosqueta, Cade... En este caso, añadí Aceite de Agán, aceite tremendamente rico, por eso se le denomina el Oro líquido de Marruecos; es principalmente beneficioso en casos de acné (potenciando la acción del Árbol de Té que lleva las bolitas), es antiarrugas, cicatrizante, antiséptico

Ahora toca enmoldar, el momento más engorroso de esta técnica. La mezcla suele estar bastante espesa, por lo que hay que hacerlo muy rápidamente para que permanezca caliente y no espese más al irse enfriando. Por lo tanto, hay que ir ajustando bien el vertido al molde, aplastando con una cuchara, golpeando el molde para que baje la mezcla y queden los menos rincones posibles sin jabón. También aprovechamos para decorar. En este caso, introduje las bolitas previamente hechas con el Jabón “accidentado" de Árbol de Té. También se puede dividir la mezcla en varias porciones, teñirlas de colores diferentes y hacerlo a rayas. O colocar por encima hierbas decorativas. Todo dependerá de la imaginación.

Dejamos enfriar. Se puede acelerar este momento introduciéndolo en la nevera. Cuidado no lo confunda la familia con un bizcocho.

10º Cuando esté durito, lo desmoldamos, lo cortamos de la forma habitual y lo ponemos a secar. La ventaja de esta técnica sobre el jabón recién hecho con el Proceso en Frío, es que se puede utilizar a los pocos días, en cuanto esté duro y seco.

El resultado es estupendo, aunque es verdad que el corte no queda tan suave al tacto como el recién hecho, e igual no es tan uniforme. Pero las propiedades son igualmente excelentes y así no tenemos que tirar nada de jabón, por lo que no despilfarramos material. Hay compañeros que en esta técnica utilizan el microondas con pequeños tiempos de calentamiento y removiendo entre ellos, o el horno a temperatura baja, removiendo igualmente de vez en cuando. El microondas sólo lo he utilizado cuando la cantidad de jabón a refundir era muy pequeña; con el horno no he probado aún. Es que el resultado que obtengo con el Baño María es tan bueno, que no me quiero arriesgar a cambiar, pero tendré que probarlo, no me quedaré con las ganas.

Espero, con esta explicación, haber ayudado a las personas que me han pedido que explique este proceso. En cuanto pueda, explicaré también paso a paso el Proceso en Frío, para aquellas personas que no han hecho nunca jabón pero que les gustaría iniciarse… pero lo dicho, en cuanto pueda.

domingo, 19 de abril de 2009

Jabón de Coco y Chocolate

Como vereis, tengo muchos jabones de chocolate, es mi dulce favorito, y si puedo comérmelo, por qué no voy a ducharme con él.

Este en concreto está realizado con el Método del Refundido. Utilicé un Jabón de Coco, al que añadí virutas de Jabón de Chocolate como decoración. Me encantó el resultado, tanto estético como en la ducha.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Aceite de Coco, Aceite de Girasol, Manteca de Cacao, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Agua destilada, Leche de Coco, Cacao en polvo, Coco rallado, Esencia de Chocolate y Canela.


Propiedades: Energizante, estimulante, antidepresivo. Hidratante, nutritivo, reestructurante, antiséptico, suavizante, anticelulítico, antiestrías.

martes, 14 de abril de 2009

Jabón de Yogur Griego y Rooibos (refundido)

Últimamente me he aficionado a trabajar con el método del refundido. Comencé a realizarlo porque tenía muchas partidas de jabón que realicé en mis comienzos y que, a pesar de sus excelentes propiedades, no quedaron muy estéticos. No podía tirarlos, tenían ingredientes excelentes, pero tampoco podía regalarlos en mi boda.

Ya sé que hay muchos detractores de este método, alegando resultar muy pesada su elaboración. Mi experiencia hasta ahora es que me divierte igualmente realizarlos y además todos me están quedando estupendos. Además tienen la ventaja de que endurecen enseguida y los puedes utilizar a los pocos días. Este método es estupendo para las personas impacientes como yo, ya que a veces me desespera un poco tener que esperar entre 4 y 6 semanas para respetar el periodo de curación antes de utilizar el jabón realizado por el proceso de saponificación en frío. Además, le puedes añadir más ingredientes enriquecedores que no se deterioran con la Saponificación.

Del grupo de jabones refundidos que tengo hechos hasta ahora, este es mi favorito. Mi intención no era ni obtener este color ni esta forma decorativa, pero me ha encantado el resultado a pesar de no ser mi objetivo inicial.

Ingredientes: Aceite de Oliva, Coco y Almendras Dulces, Manteca de Karité, Vitamina E, Hidróxido de Sodio, Yogur Griego, Infusión de Rooibos e Hibisco, Benjuí, Esencia de Rosa, Lavanda y Espliego.

Propiedades: Desinfectante, antiséptico, refrescante, nutritivo, hidratante, antioxidante. Ideal dermatitis, eczemas. Ideal partes íntimas.